Resulta indudable que actualmente nada es tan lineal y previsible como lo era antes. Lo que antes era certeza, ahora es incertidumbre, cuando antes la vida media de una empresa era de 65 años, ahora no supera los 15, y las formas de gestionar y decidir en las empresas son muy distintas. Definitivamente, en la sociedad del siglo XXI lo único estable es el cambio.

Esta situación generada es el llamado entorno VUCA, entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo.

Y en este océano es donde las empresas deben realizar sus travesías mercantiles sin saber si el barco con el que zarparon seguirá será lo suficientemente resistente y veloz para afrontar los nuevos tipos de tempestades y exigencias que se les presente en alta mar, pues los modelos de negocio que antes duraban 20 años ahora no pasan de los 20 meses.

Esto nos aboca en la actualidad a unos entornos más líquidos, con empresas más dinámicas, flexibles, ligeras y ágiles. En definitiva, en palabras de Kjell A. Nordström y Jonas Ridderstrale en su libro Funky Business Forever,empresas huecas de las que se descuelgan funciones y sus trabajadores asociados, a la vez que surgen nuevas formas de organización del trabajo externalizado. No tenemos más que ver cómo Uber o Cabify no poseen vehículos ni conductores propios y Airbnb no tiene alojamientos a su nombre, y Facebook, la compañía que más contenido tiene, no dispone de contenido propio.

¿Cómo pueden competir las empresas de Castilla y León en este entorno? ¿Qué tipo de directivo necesitan?

En esta situación, las empresas necesitan directivos con capacidad de visión, inteligencia emocional, adaptabilidad a los distintos tipos de negocio, capacidad de análisis situacional y una amplio repertorio de soluciones ya contrastadas que puedan generar nuevas ventajas competitivas en el sector.

¿Cómo son estos nuevos directivos? El concepto de Interim Management

Has ahora, el planteamiento habitual de las empresas era el de contratar al directivo en plantilla y con dedicación exclusiva por dos razones: por mantener un equivocado concepto de control del directivo y cercanía con la actividad de la empresa y por la imposibilidad hasta entonces de contratar a ese directivo a tiempo parcial.

Pero esas dos creencias se sustentan en sendos errores: Por un lado, la permanencia en el puesto de trabajo en la mayoría de los casos supone un acomodamiento del profesional, adaptando la gestión de su departamento a su circunstancia, matando la creatividad y la innovación, y no al revés, reconociendo las oportunidades del entorno y así preparar su departamento a los nuevos retos. Y por otro lado, ahora sí es posible disponer del talento directivo ad hoc y asumir el coste justo por su trabajo, sin absentismos, presentismos ni indemnizaciones. Así, los estudios indican que un directivo no ejerce como tal más el 30% de su tiempo; el otro 70% del tiempo lo dedica a tareas que, o son carentes de resultado, o pueden ser asumidas por administrativos o técnicos de niveles inferiores, con evidente ahorro de costes.

Tras la longeva crisis recientemente sufrida, las compañías no han recuperado los volúmenes de plantilla anteriores, ni tampoco a nivel directivo. Por este motivo, ahora es el momento de plantearse qué tipo de directivo queremos para nuestras empresas y cómo lo queremos.

Un Interim Manager es aquel profesional con amplia experiencia en dirección y gestión en grandes empresas (más de 10 años) que se incorpora al equipo directivo de la empresa cliente mediante un contrato mercantil con una misión muy clara y sólo durante el tiempo estipulado, liderando el proyecto hasta su implantación total.

Contratando un Interim Manager, ahora las pymes pueden adquirir talento directivo senior por el tiempo indispensable (duración del proyecto) o a tiempo parcial (alquiler de directivo), pudiendo así aplicar en su organización las soluciones de las grandes empresas a un coste reducido y por la jornada estrictamente necesaria.

El Interim Manager se gana su remuneración en el día a día, y si no ofrece resultados, su trabajo se acaba.

Casos de intervención del Interim Manager

  • Sustitución temporal de un cargo directivo por:
    • Cese o dimisión.
    • Baja temporal (incapacidad temporal, maternidad, excedencia…)
    • Hasta cobertura de la vacante del directivo titular.
  • Gestión del cambio:
    • Tras compra o fusión de empresas.
    • Por integración de diferentes culturas empresariales.
    • Por creación o reestructuración del departamento.
    • Transición generacional en empresas familiares.
    • Refuerzo temporal del equipo directivo actual.
  • Nuevas empresas:
    • Integración en equipos directivos de start ups con profesionales adaptados en cada momento a las distintas fases de crecimiento en que se encuentren.
    • Presentación en memorias para rondas de financiación de proyectos, de forma transitoria.

Factores de éxito del Interim Management

  • Rapidez en la incorporación del talento directivo
  • Inmediatez en la aportación de soluciones y la obtención de resultados en el corto plazo.
  • Retorno de la inversión, aportando servicio y resultados contrastados.
  • Rentabilidad, minimizando riesgos, además de no ser un coste fijo.
  • Flexibilidad, sin necesidad de ser contratado en plantilla, con desvinculación inmediata.
  • Objetividad, visión fresca y sin estar condicionado por el entorno y actuaciones pasadas.
  • La función no es sólo consultiva, va más allá adquiriendo la responsabilidad de liderar el departamento o proyecto.
  • Compromiso: El éxito en los proyectos acometidos son referencia y garantía para nuevos clientes.
  • Economía: Sin costes asociados por absentismo, presentismo ni indemnizaciones.
  • Integración: El I.M. no supone una amenaza para la posición del resto de directivos, al no ser definitiva su presencia, con desvinculación automática.

El Interim Management en Castilla y León

La figura del Interim Management tiene sus orígenes en los países anglosajones, si bien en España sólo tiene clara implantación en las grandes urbes de Madrid y Barcelona, la Comunidad Valenciana y Galicia.

En Castilla y León, su presencia aún es incipiente, la mayoría de las pymes entrevistadas desconocían su existencia, si bien, ven muy positivamente esta solución empresarial para incorporar a sus estructuras y así demarcarse de su competencia, por lo que es el momento óptimo para incorporar talento directivo a tiempo parcial.

Si en el conjunto de España el 80% del negocio se realiza en pymes, en Castilla y León el 88% del tejido empresarias son pymes.

El 55% de los Interim Managers desempeñan sus funciones a tiempo parcial y el 45% a jornada completa (por proyecto)

Los emolumentos del 65% de los Interim oscila entre los 100 y los 400€ por jornada.

En resumen el Interim Management, figura novedosa en España, se configura como la solución clave para las pymes de Castilla y León, que hasta ahora no podían competir en igualdad de recursos con las grandes empresas, al carecer en sus estructuras del talento directivo necesario para romper su techo empresarial.

Ángel Espino Rojo, Interim Manager de RRHH y Relaciones Laborales

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